Ketel Marte vuelve entre abucheos y Arizona pierde
Ketel Marte volvió al terreno, pero su presencia no fue suficiente para despertar a una ofensiva de los Diamondbacks que continúa atravesando un preocupante bache. Arizona cayó 2-1 ante los Philadelphia Phillies la noche del lunes en Chase Field, en un partido en el que los locales consiguieron nueve imparables, pero apenas uno fue extrabase.
La escasa producción ofensiva volvió a ser el principal problema para unos Diamondbacks que ven cómo se estrecha su margen en la lucha por un puesto de comodín en la Liga Nacional. Con la derrota, Arizona quedó medio juego detrás de los San Diego Padres por el último boleto de comodín. Los Diamondbacks tienen ahora récord de 73-66 y solamente 23 partidos por disputar. Amargo reencuentroEl esperado regreso de Marte estuvo acompañado por una atmósfera incómoda.
El dominicano fue recibido con abucheos desde el mismo momento en que su nombre fue anunciado durante la presentación de las alineaciones y los aficionados no dejaron de manifestar su descontento a lo largo de la noche. Marte, quien regresaba después de no presentarse en Boston a comienzos de mes, tuvo cuatro apariciones al plato. Se fue de 3-1, con un sencillo y una base por bolas, además de un rodado y un elevado.
No obstante, su retorno no produjo el impulso ofensivo que los Diamondbacks necesitaban. El problema volvió a ser colectivo. Por quinta ocasión en sus últimos ocho encuentros, Arizona fue limitado a dos carreras o menos. Y por séptima vez en ese mismo tramo, la ofensiva produjo dos extrabases o menos. Frente a Philadelphia, solo consiguió uno. Mientras los bates luchaban por producir, Brandon Pfaadt hizo su parte desde el montículo.
El derecho lanzó seis entradas de calidad y permitió únicamente dos carreras, manteniendo a los Diamondbacks en el partido durante toda su actuación. Sin embargo, dos batazos fueron suficientes para marcar la diferencia. En el segundo episodio, Bryson Stott castigó un lanzamiento de Pfaadt con un gigantesco cuadrangular de 464 pies que se perdió en las profundidades de las gradas del jardín derecho. Fue un batazo monumental que puso a Philadelphia al frente.
Una entrada después llegó el segundo golpe. Bryce Harper conectó un doblete productor contra la pared del jardín central para colocar el marcador 2-0. Pfaadt no volvió a permitir carreras, pero sus compañeros tampoco encontraron la manera de respaldar su esfuerzo. Chances desperdiciadosLos Diamondbacks tuvieron sus oportunidades.
En el octavo episodio colocaron a dos corredores en circulación con la posibilidad de cambiar el rumbo del partido, pero Tim Tawa se ponchó con dos outs para apagar la amenaza. La última oportunidad llegó en el noveno. Nuevamente Arizona consiguió poner a dos hombres en las bases. El empate estaba al alcance de un batazo, pero Gabriel Moreno conectó un rodado hacia el campocorto que puso punto final al encuentro. La derrota deja a los Diamondbacks en una situación cada vez más apretada.
Con 23 juegos restantes y los Padres ahora medio juego por delante en la carrera por el último comodín, cada oportunidad desperdiciada adquiere mayor peso. El regreso de Ketel Marte debía ser una chispa. La actuación de Brandon Pfaadt mantuvo encendida la esperanza. Pero la ofensiva volvió a quedarse corta. Y en septiembre, cuando cada partido puede definir una temporada, los Diamondbacks no pueden darse el lujo de seguir dejando carreras en el camino.
Fuente: Deportes