Presidentes dominicanos encabezan el liderazgo político
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Presidentes dominicanos encabezan el liderazgo político

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Aunque la República Dominicana resalta entre sus pares de la región por su estabilidad democrática, la escogencia del presidente Luis Abinader para dirigir el Partido Revolucionario Moderno (PRM) afianza la práctica de que las figuras presidenciales encabecen las organizaciones políticas durante o después de su mandato.

Poner al frente de los partidos a quienes han manejado los destinos de una nación no es nuevo, pero ha prosperado como una de las características distintivas en algunos países latinoamericanos con regímenes autoritarios, o dónde hay alta personalización de la política y permanencia prolongada en el poder de determinados líderes.

Esta tendencia se ha hecho costumbre en la cultura política dominicana, pero no predomina entre los gobiernos regionales que han optado por distinguir a los jefes de Estado de la dirección partidaria, pese a que estos tengan gran poder dentro de las agrupaciones o sean sus rostros de cara al electorado.

El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), de la que se desprende la tolda oficialista, mantuvo una clara distinción entre los candidatos y los líderes partidarios, pero su última decisión coloca a las fuerzas mayoritarias en la misma tónica: que quien ocupe la Presidencia de la República también encabece la cúpula partidaria.

Previo a esto, el presidente era el fallecido exgobernante y máximo líder de la organización, Juan Bosch. Fernández mantuvo la presidencia de la organización durante un prolongado período y, durante sus administraciones de 2004-2012, ostentó simultáneamente el cargo de presidente del partido.

Tras la división del PLD, el exjefe de Estado se convirtió en el máximo líder de su propia organización política, Fuerza del Pueblo (FP), de la que encabezó la candidatura presidencial en los últimos dos comicios electorales (2020 y 2024) y dirige actualmente.

Tras la salida de Fernández del PLD, el dirigente Temístocles Montás (Temo) asumió como presidente interino por dos años y, posteriormente, el expresidente Danilo Medina asumió la presidencia del partido, cargo que mantiene hasta la actualidad.

El escenario supone un cambio relevante para el partido oficialista, que desde su fundación había mantenido una estructura en la que la presidencia de la organización estaba separada de la candidatura presidencial y, posteriormente, de la jefatura del Estado. En otros países separan los rolesLa comparación con otros países latinoamericanos muestra una realidad diversa y, en varios casos, una separación más clara entre el liderazgo gubernamental y la dirección formal de los partidos.

Fuente: Portada